Crónica Actividad

La “Triple Hora Bruja”

Los días en los que se produce hay un considerable aumento de los volúmenes negociados en el mercado de acciones sobre los promedios del mes.
[17/09/2009]

Por Javier Romero

El pasado viernes 18 de septiembre se producjo en los mercados financieros de todo el mundo, una vez más, la ya denominada “Triple Hora Bruja” (Triple Witching Day). El término se ha ido haciendo muy popular entre inversores y operadores debido a la intensidad, tensión y hasta emoción con que se espera y vive ese momento y sus, a veces, notables consecuencias. La próxima ocasión en que tendrá lugar es el 18 de diciembre de 2009.

Tradicionalmente se utiliza el término “Triple Hora Bruja” para designar al tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre; meses en los que vencen los  contratos trimestrales de Opciones y Futuros sobre índices y las Opciones sobre acciones. Realmente, tras el lanzamiento de los Futuros sobre acciones la famosa hora bruja podría pasar a denominarse “cuádruple”. Hoy en día, además, los vencimientos mensuales también acumulan posición abierta y, por tanto, también el tercer viernes de cada mes tiene su “hora bruja”.

La razón para adjudicarle el calificativo de “bruja” a esa hora o día no es otra que el supuesto “extra” de volatilidad que, durante un periodo corto de tiempo, se produce en los precios de los valores cotizados. Esto pasa como consecuencia de que las carteras de estos valores que estaban cubriendo los derivados se han de deshacer cuando los contratos de futuros y opciones vencen. Por ejemplo, en el mercado español, el Precio de Liquidación del futuro IBEX 35 se calcula como la media aritmética del índice IBEX 35 entre las 16:15 y las 16:45 de la fecha de vencimiento, tomando un valor por minuto. Durante este periodo, los operadores que arbitran entre contado y derivados tienen que deshacer su posición en el mercado de contado a razón de una trigésima parte de la cartera por minuto durante 30 minutos. El motivo de hacerlo así es para replicar lo más posible el precio de liquidación del futuro. Su objetivo es lograr que su posición de contado se deshaga al mismo precio que MEFF liquida los futuros y lograr así un arbitraje perfecto en el que el precio de futuro es igual al precio de contado en el día de vencimiento. Esta operativa trae como consecuencia, en general, un extra de volumen negociado en el mercado de contado en los valores subyacentes de derivados  y de volatilidad en sus precios especialmente durante esa media hora. Los cuatro últimos vencimientos trimestrales en el mercado español reflejan claramente un aumento significativo de volumen respecto a la media diaria de ese mes (ver gráficos adjuntos) pero es menos claro el aumento de volatilidad medida como oscilación entre el máximo y el mínimo del IBEX 35 ese día respecto a la oscilación diario media. Únicamente el caso del vencimiento del 19 septiembre de 2008, solo unos pocos días después de la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, se observa una oscilación excepcionalmente alta del IBEX 35, reflejando la que probablemente fue una de las sesiones más espectaculares de los mercados financieros mundiales en toda su historia.

Otros contratos sobre otros índices en Europa, ejercen sus consecuencias sobre sus mercados de contado en otros momentos de la sesión del tercer viernes; así el E-STOXX calcula su índice de liquidación de 11:50 a 12:00, y el DAX en subasta intradía a las 13:00 horas. Es común en todos los contratos diluir el efecto de la liquidación a vencimiento en un periodo de tiempo y luego promediar los índices de ese periodo para evitar potenciales manipulaciones en el precio de liquidación.

El procedimiento

Los futuros y las opciones sobre acciones se liquidan a vencimiento por entrega física o por diferencias. En los contratos por entrega, es el gestor del mercado español de opciones y futuros (MEFF, perteneciente a BME), quien determina qué compradores y vendedores resultan de la posición abierta (las posiciones largas de futuros y de opciones call “in the money” y las cortas de put “in the Money”, se convierten en posiciones compradoras de las acciones correspondientes y las posiciones inversas en vendedoras). Las obligaciones de los contratos de futuros y opciones se materializan en obligaciones de compra o venta del contado. El precio de las operaciones de entrega es, para los futuros, el precio de cierre del día de vencimiento de la acción correspondiente. Para las opciones es su precio de ejercicio. MEFF envía esa tarde al SIBE las operaciones resultantes del vencimiento de los contratos por entrega. Para que las obligaciones de entrega sean atendidas, los participantes, si no tienen los títulos, deberán acudir al mercado de contado y es este hecho el que contribuye también ese día a incrementar el volumen negociado en el mercado de acciones.

En suma, la “Triple Hora Bruja”, el día de vencimiento, escenifica un momento de  extrema y vital conexión entre los mercados de contado y derivados. En España, de las plataformas  SIBE y MEFF.

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