La 16ª edición del Spain Investors Day (SID) puso de manifiesto que la Bolsa vuelve a estar de moda. BME ha participado desde sus inicios en el SID, cuyo objetivo es promover España como destino de inversión, y este año, con el IBEX 35 en máximos y atractivos multiplicadores bursátiles, está más justificado que nunca. El Rey Felipe VI presidió el acto de apertura y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encargó de la clausura.
España se ha consolidado como uno de los destinos de inversión más atractivos de Europa en un contexto internacional complejo. La economía española ha demostrado una elevada resiliencia, combinando crecimiento sostenido, control de la inflación, creación récord de empleo y mejora de las finanzas públicas, con una notable reducción de la prima de riesgo y una recuperación de la confianza internacional.
En este contexto, las empresas españolas lo están haciendo muy bien. El IBEX 35 está en máximos históricos y las valoraciones siguen siendo claramente atractivas: el PER (veces que el beneficio se recoge en el precio de la acción) es de 13 veces, 2,3 puntos por debajo de su media de los últimos 37 años y el más bajo de Europa (EE.UU. está por encima de 28 veces). “Nuestra rentabilidad media por dividendo, del 4,1%, es de las más altas del mundo, y los gestores nacionales e internacionales señalan que España seguirá atrayendo inversión, tras varios años fuera del radar. En definitiva, la Bolsa está de moda”. Con estas palabras se refirió Juan Flames, consejero delegado de BME, al favorable momento de la Bolsa española durante la cena oficial del SID. En la inauguración también participaron José Manuel Albares, Ministro de Asuntos Exteriores; Carlos San Basilio, presidente de la CNMV; y Juan Pablo García-Lliberós, CCO de AON Spain.
BME apoya esta iniciativa desde sus orígenes y en su edición nº16 ha tenido la ocasión de defender el atractivo del mercado español también a través de Bjorn Sibbern, consejero delegado de SIX y presidente de BME. Sibbern participó en la foto de familia del acto inaugural presidido por el Rey y asistió a la clausura con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
También intervino en uno de los paneles principales del encuentro: “El papel de los grandes inversores en el desarrollo de la economía española”. En el debate participaron Manuel de la Rocha, secretario de Estado y director de la Oficina de Asuntos Económicos y G20 para la Presidencia del Gobierno; Davies of Abersoch, ex ministro de Comercio e Inversión de Reino Unido y presidente de Letterone; Joseph Oughourlian, presidente de Amber Capital y Grupo PRISA; y Javier Valle, Senior Managing Director de Apollo Global Management. El panel estuvo moderado por Lara Hemzaoui, socia de Linklaters.
En su intervención, Bjorn Sibbern destacó el atractivo de España como destino de inversión. “En el último SID me mostré optimista con respecto a España, pero no preveía que el IBEX 35 superaría el 49% de revalorización. El volumen de negociación ha aumentado, las cotizaciones han subido y las previsiones son favorables para 2026. Me enorgullece dirigir una de las bolsas de valores más atractivas de Europa”. Y concluyó que “debemos activar la participación minorista para que puedan formar parte de este fantástico mercado”.
Contexto internacional
Durante los distintos paneles se identificó que la estabilidad institucional, el compromiso con el multilateralismo, una Europa más fuerte e integrada, la apertura al comercio internacional y el papel estratégico de España como puente con Latinoamérica, reforzado por el acuerdo con el Mercosur, son factores clave que explican el atractivo del país. A ello se suma la fortaleza del tejido empresarial, la diversificación sectorial y geográfica, y, de forma destacada, el talento del capital humano español, considerado un diferencial competitivo esencial para atraer inversión productiva y de largo plazo.
Junto a este diagnóstico positivo, los debates también identificaron los principales retos de la economía española para consolidar este ciclo favorable. Entre ellos destacan la necesidad de acelerar la reducción de la deuda pública, cerrar la brecha de productividad con Europa y Estados Unidos, impulsar el crecimiento y la aumentar el tamaño de las empresas. También simplificar la regulación y mejorar el acceso a la vivienda. Asimismo, se señaló la importancia de reforzar la autosuficiencia energética, avanzar en la inversión en defensa, la innovación y profundizar en la integración europea —especialmente en la unión de mercados de capitales— para canalizar mejor el ahorro hacia la inversión. El consenso final fue que España parte de una posición sólida y atractiva, pero debe aprovechar este momento para seguir con reformas estructurales que garanticen un crecimiento sostenible y competitivo en el largo plazo.
Durante la clausura del SID, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez destacó las sólidas perspectivas de la economía española, encaminada a encadenar seis años de crecimiento y creación de empleo. Finalmente, reafirmó la apertura de España a la inversión productiva, la relevancia del acuerdo con Mercosur y anunció la creación del Fondo Soberano “España Crece” para mantener el empuje de los fondos Next Generation europeos, que terminan este año y seguir sosteniendo la inversión en sectores estratégicos. El Fondo contará con una base de 10.500 millones de euros y se pretenden movilizar otros 120.000 millones más a través de deuda privada e inversiones nacionales e internacionales.
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