El mercado de renta variable español ofrece una rentabilidad nominal anual del 8,3% en 120 años, según se desprende de un artículo publicado por The Economic History Review, el estudio a más largo plazo publicado hasta la fecha.
El informe ha sido elaborado por los profesores Stefano Battilossi y Stefan Houpt, de la Universidad Carlos III, y por Miguel Artola, de la Universidad Autónoma, ambas en Madrid. Los autores han recreado un índice desde 1900 a 1987, para vincularlo desde esa fecha a la serie histórica del IBEX 35.
El análisis señala que los dividendos aportaron el 56% de los rendimientos totales, mientras que los impuestos habrían restado 0,5 puntos porcentuales a esta rentabilidad.
Otra de las conclusiones del artículo es la Bolsa ha funcionado como un barómetro preciso de lo acontecido en España. La evolución bursátil ha sido un espejo de la modernización económica del país, “mostrando cómo la fortaleza institucional y la estabilidad son claves en el éxito a largo plazo de la inversión”. Los precios de las acciones fueron fuertemente procíclicos en los “locos años veinte”, tras el fin de la autarquía en la posguerra (1950-1974) y durante el crecimiento impulsado por la convergencia con Europa (1985-2008). Por otro lado, registraron un crecimiento lento o incluso negativo durante la Gran Depresión, la estanflación de los años setenta y ochenta y la Gran Recesión tras la crisis de la deuda bancaria (2008-2012).
El informe concluye con una lección histórica clara: “La solidez institucional, la disciplina macroeconómica y la apertura al capital internacional son los pilares del crecimiento sostenido de la renta variable y la confianza de los inversores”.